Bread Free está ultimando su salto al ámbito industrial. Tras meses de trabajo y negociaciones con empresas, la startup navarra está a punto de terminar la adecuación de una nave en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela (CAT) para poner en marcha su planta semiindustrial. ¿El objetivo? Elaborar veinticuatro toneladas al mes de su harina sin gluten, Pura.
Según pudo saber ValoresTOP, las instalaciones precisarán de un equipo de "entre tres y cuatro operarios" para su actividad diaria, por lo que la empresa contratará a dos personas más para su plantilla, compuesta ya por otras diez. Bread Free prevé inaugurar en un mes su nueva planta, un proyecto que fue adelantado por este medio y que ha sido financiado a través de una ronda de inversión de 1,3 millones que cerró la startup a mediados de 2023.
En función del éxito de estos ensayos, queremos seguir avanzando en nuestras labores comerciales para poner en marcha una planta más grande
"Ahora nos centraremos en escalar los procesos que hemos estado desarrollando en el laboratorio junto a las industrias con las que ya colaboramos. Cada vez estamos más cerca de llegar a los lineales y de poder ofrecer a las personas con celiaquía opciones aptas infinitas, seguras y ricas en sabor y textura. En función del éxito de estos ensayos, queremos seguir avanzando en nuestras labores comerciales para poner en marcha una planta más grande", explican fuentes de Bread Free.
Para materializar su nueva planta, la startup afincada en Tudela recibió el apoyo de inversores y de partners como el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN), FOOD+i - Cluster Alimentario del Valle del Ebro, CaixaBank DayOne, el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), el Gobierno de Navarra, la sociedad estatal Enisa o el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Fundada en 2020, Bread Free se ha especializado en la fabricación de harina de trigo, cebada y centeno apta para celíacos. En concreto, combina la biotecnología y la Inteligencia Artificial (IA) con el fin de elaborar un producto "seguro para las personas con celiaquía" y que "conserve las características organolépticas de la harina tradicional cuanto a sabor, textura y calidad nutricional". Al mismo tiempo, el alimento tiene un "menor coste" y es "respetuoso con el medio ambiente", ya que reutiliza residuos de la industria agroalimentaria.
UNA TECNOLOGÍA PREMIADA
Por su tecnología innovadora, la startup ya ha recibido múltiples reconocimientos. Por ejemplo, fue premiada en la categoría 'Alimentación Saludable' durante los Foodtech Innovations Awards y logró uno de los tres Premios Ingenia Startup a la innovación y emprendimiento dentro del sector de la alimentación y la bebida.
Al mismo tiempo, Forbes incluyó en su lista de los veinticuatro principales changemakers en España a sus fundadores, Daniel Gómez-Bravo y Juan Garrido. Y este último también formó parte del ranking de los 100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía, elaborado por el Basque Culinary Center.
