Más allá de chuletones a buen precio, comida internacional o asiática y cachopos, hay ciertas tendencias que, en Navarra, han venido para quedarse. Tomar el vermú se ha convertido en un acto casi ceremonial cuyo consumo, de hecho, se incrementa durante los Sanfermines. Hay quien dice, incluso, que el mejor del mundo se elabora en Cordovilla.
La puesta en escena es simple: basta con un hielo gordo, una rodaja de naranja y una aceituna rellena. ¿Y el recipiente? Bueno, hay quienes prefieren copa de balón y quienes optan por un vaso corto de cristal grueso. Desde Vanity Capital te traemos bares de Pamplona donde este ritual se celebra con estilo, sabor y personalidad. Lugares que entienden que el vermú, además de una bebida, es también una experiencia que empieza en el primer sorbo y termina con una sonrisa y la promesa de volver. ¿Listo para brindar por la hora del vermú? Estos son nuestros imprescindibles:
1. VERMUTERÍA RÍO
Ubicada en la calle San Nicolás, la vermutería Río lleva más de 50 años triunfando con su frito de huevo. ¿Quién no se ha fijado alguna vez en el panel de la pared que lleva la cuenta? Posee un tirador de Martini que nunca se detiene, como si de él dependiera el pulso del mediodía pamplonés. «Nos gusta el vermú, el de la mañana o el de la tarde. El de la familia que está de paseo, el de la cuadrilla que sabe que hoy la cosa se va a alargar o el de quien para entre recado y recado para reponer fuerzas. Por eso tenemos una gran variedad de marcas. Una vermutería es un lugar de encuentro y conversaciones, un lugar donde parar el reloj y encontrarnos», señalan desde el establecimiento.
2. VERMUTERÍA ERDI
Este es uno de esos lugares donde se viene a empezar bien el día, a prolongar la charla y a brindar por las pequeñas cosas que siguen sabiendo siempre. Se sitúa en el parque de Los Enamorados de la Rochapea, y entre otras cosas, sus clientes aplauden su acogedora terraza y su gran variedad de vermú. «El vermut es un acierto (cualquiera de los sabores que tienen). Nosotros probamos el seco, chocolate y naranja, que es el que más me ha gustado», apunta una de las reseñas del local.
3. LA BOTERÍA
Puedes encontrar este establecimiento frente a uno de los lugares más emblemáticos de Pamplona: la Plaza de Toros. «Lugar privilegiado para tomar el vermut del domingo al mediodía, con vinos y pinchos de calidad», constata una de las reseñas del local.
4. VERMUTERÍA PULPERÍA KANTXA
Jóvenes y mayores se reúnen en la Vermutería Pulpería Kantxa para disfrutar de su vermú. Cada sorbo abre la puerta a una conversación alegre e infinita. Se ubica en la calle Juan de Labrit y una de sus especialidades son los bocadillos. Además, los miércoles brinda la posibilidad de participar en un divertido bingo.
5. LA TERRAZA DE BALUARTE
Este es uno de esos locales con una esencial especial que invita a disfrutar de un buen aperitivo. ¿Lo mejor? Su vermú casero. Es el propio equipo quien fabrica esta bebida, que sirven con «mucho mimo». «El vermú es nuestra especialidad. Tiene hielo, naranja y aceituna siempre sin hueso. Esta puede llevar anchoa o no. La verdad es que está delicioso de todas las maneras», expresa Carlos Rodríguez, quien dirige este espacio gastronómico.
6. BESOS ROBADOS LOUNGUE BAR
En el Segundo Ensanche de Pamplona, en la calle Navarro Villoslada, nos encontramos con un local muy rockero. Su nombre hace referencia a una canción de Loquillo, motivo por el cual atrae a bastantes aficionados a la música ochentera. Sus reseñas revelan que allí la experiencia siempre es muy positiva: «Vermú de grifo rico. Decoración musical rock blues vintage muy chula».
7. VERMUTERÍA GILDAMUT
Ángel Zhou y Zaira Ye, propietarios de la cervecería La Internacional, han ampliado su proyecto hostelero con una vermutería en la avenida Sancho el Fuerte de Pamplona, según adelantó este medio. Con el nombre Gildamut, un guiño divertido que mezcla el sabor de las gildas con la tradición del vermú y que promete convertirse en un punto de encuentro distinto pero igual de acogedor que La Inter».
8. BAR MONASTERIO
Situado en la calle Espoz y Mina, a pocos pasos de la plaza del Castillo, se ubica el Bar Monasterio. Su barra de madera, siempre repleta de pintxos, invita a detenerse y disfrutar sin prisa. El vermú, servido con hielo grueso, rodaja de naranja y aceituna, tiene ese equilibrio entre dulzor y amargor que engancha desde el primer sorbo.
9. LA MANDARRA DE LA RAMOS
En la animada calle San Nicolás, La Mandarra de la Ramos encarna a la perfección el espíritu pamplonés del vermú: alegría, sabor y bullicio. Es el escenario ideal para saborear un vermú bien preparado, servido con mimo y siempre acompañado de algo para picar.
10. BAR CARADURA
Próximamente, tal y como avanzó Navarra Capital, abrirá sus puertas el bar Caradura en la calle Arrieta de la mano de los fundadores del Botánico. Aunque el actor principal de este nuevo local es el vermú, el Caradura sufrirá una metamorfosis durante la tarde-noche y se convertirá en un establecimiento idóneo para disfrutar también de una copa tranquila.













